385 Grados
Reportajes Especiales

Prevalece machismo en Tlaxcala; Adriana admite golpes y piensa que su marido va a cambiar por amor

“Cinco años me ha golpeado mi esposo, pero espero que esta vez quizás cambie”: mujer maltratada de Apizaco.

Tlaxcala es el estado donde las mujeres viven más violencia de pareja: Inegi.

 Raúl MARTÍNEZ/Adriana es una atractiva señora llena de vitalidad que vive en la ciudad de Apizaco con su marido, un respetado profesor, y sus dos hijos. “Mi esposo —señala— es un encanto con las personas y goza de las simpatías de mucha gente.” Pero tiene su lado oculto, que desconocen hasta los amigos más íntimos del matrimonio: “En casa es un monstruo dominado por la ira y los celos”.

La ansiedad se trasluce en su rostro mientras prosigue con el relato: “Todo comenzó cuando llevábamos casados unas pocas semanas. Nos visitaron mis hermanos y mi madre, y algunos familiares y amigos de él, disfrutamos mucho hablando y riéndonos juntos; tomaron algunas copas y cuando todos se fueron, me arrojó con furia al sofá, me golpeó y me dijo que, porque les sonreía a sus amigos, que era una prostituta. Yo no podía creer lo que sucedía”.

Por desgracia, la pesadilla la ha sufrido por más de cinco años, los golpes e insultos son parte de su vida. Los abusos suelen seguir el mismo patrón: él la ataca, se deshace en disculpas, promete no hacerlo más, mejora por un tiempo y luego la vuelve a golpear ya sea alcoholizado o en su juicio.

Ella teme que la violencia vaya a más. “Ha amenazado con matarme, y también con suicidarse —agrega—. En una ocasión llegó a ponerme unas tijeras al cuello. En otra me intimidó con una pistola, y la última vez me golpeó tan fuerte en el rostro que mi cara tardó casi dos meses en desinflamarse”

“Siempre me digo: ‘Esta vez quizás cambie’ —añade Adriana—. Aun si me voy de casa, acabo regresando a su lado, por miedo, por costumbre o quizás por el amor que le tienen mis hijos a él, le di una última oportunidad y espero que esta vez cambie”

Al igual que Adriana, millones de mujeres de todo el mundo sufren a manos de hombres violentos, a menudo guardan silencio sobre el suplicio que padecen. Piensan que será inútil denunciar el abuso. A fin de cuentas, más de un maltratador ha negado las acusaciones con frases como “Mi esposa es muy nerviosa” o “es muy exagerada”.

Es deplorable que buen número de mujeres vivan aterradas ante la posibilidad de que las ataquen en el lugar donde deberían sentirse más seguras: su propio hogar. Por desgracia, se suele compadecer más al agresor que a la víctima. Hay personas que se resisten a creer que un hombre que proyecta una imagen de perfecto ciudadano golpee a su cónyuge.

¿Qué comprende la violencia contra la mujer?

La expresión violencia contra la mujer comprende “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”, según indica la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Entre otros aspectos, abarca “la violencia física, sexual y sicológica que se produzca en la familia y dentro de la comunidad en general, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer”.

Cifras de violencia contra las mujeres en Tlaxcala

Tlaxcala se encuentra entre los estados con mayor número de homicidios de mujeres como lo reflejan estadísticas oficiales difundidas en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, que se celebra este viernes.

Entre 60 y 64 por cada cien mujeres de 15 años y más en la entidad, declararon que han enfrentado violencia de cualquier tipo. Esta información muestra que las mujeres han experimentado agresiones múltiples, que se ejercen por muy diversos agresores, desde los más cercanos hasta por extraños o ajenos a su espacio y relaciones cercanas.

Tlaxcala es el estado en donde más se vive violencia de pareja, según el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los datos refieren que del 62 por ciento de las mujeres que han padecido algún tipo de violencia, el 19.9 ha sido violencia de pareja, el 10.3 ha sido agresión de otro agresor distinto a la pareja, el 4.4 ha padecido discriminación en el trabajo o discriminación por embarazo, el 15.9 ha sufrido violencia de pareja y de otro agresor distinto a la pareja y el 11.6 por ciento de las mujeres en Tlaxcala ha vivido en carne propia violencia de su pareja, de agresores, en el trabajo y discriminación.

Edith Méndez Ahuactzin, Directora del Colectivo Mujer y Utopía A.C., en su informe reciente, informe sostiene que del 2011 a 2015 se tienen registrados 60 feminicidios, de los cuales ni uno solo ha sido investigado, sancionado y reparado como tal, las autoridades han mostrado un desinterés grave hacia este tipo de delitos.

“Tan es así, que la Alerta por Violencia de Género solicitada hace un par de meses y aprobada por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) da cuenta de la incapacidad que las autoridades han presentado para implementar la política pública efectiva que contribuya a contrarrestar todos los tipos de violencia hacia las mujeres que han cobrado muchas vidas”, añade.

inegi

La violencia contra la mujer, un problema mundial.

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública ante las violaciones de los derechos femeninos. ¿Por qué se vio necesaria esta medida?

Debido a prejuicios machistas hondamente arraigados, en muchas culturas se considera a la mujer una persona de segunda clase y se la trata como tal. La violencia de género en todas sus manifestaciones es un problema constante, incluso en el mundo industrializado.

Según el ex secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan, “la violencia contra la mujer tiene un alcance mundial y se presenta en todas las sociedades y culturas, afectando a la mujer sin importar su raza, etnia, origen social, riqueza, nacionalidad o condición”.

¿Por qué las golpean?

Según algunos expertos, la mujer corre más riesgo de morir a manos de su pareja que a manos de cualquier otro agresor. Con objeto de poner alto al maltrato conyugal, se han llevado a cabo numerosos estudios: ¿Qué clase de hombres atacan a sus esposas? ¿Qué infancia tuvieron? ¿Fueron violentos durante el noviazgo? ¿Cómo responden al tratamiento médico?

Los especialistas en el tema han descubierto que no existe un único tipo de maltratador, sino toda una gama. En un extremo se encuentra el que recurre a la violencia de forma esporádica, sin tener armas ni antecedentes de abuso conyugal; en su caso, el episodio violento es de carácter aislado y parece estar motivado por factores externos.

En el otro extremo está  quien ha convertido los golpes en un fenómeno crónico, continuo, y da pocas muestras de remordimiento, o ninguna.

No obstante, la existencia de varias categorías de agresores no significa que algunas modalidades de abuso no revistan gravedad. Todo maltrato físico puede causar lesiones e incluso la muerte.

Por consiguiente, el hecho de que la violencia de un individuo sea menos frecuente o intensa que la de otro no constituye una excusa. No existen palizas “aceptables”. Ahora bien, ¿qué puede inducir a un marido a atentar contra la integridad física de la persona que se comprometió a amar toda la vida?

Un problema familiar.

Como cabría esperar, muchos agresores vivieron en su propia familia el abuso. “La mayoría se crió en ‘campos de batalla’ domésticos —señala Michael Groetsch, quien pasó más de veinte años estudiando el abuso conyugal—.

Desde su más tierna infancia crecieron en ambientes hostiles donde la violencia era ‘normal’.” Según una especialista en el tema, el varón que se desarrolle en tal medio “puede asimilar muy tempranamente el desprecio que su padre siente por las mujeres.

El niño aprende que un hombre debe tener siempre controladas a las mujeres, y que la forma de conseguirlo es asustarlas, hacerles daño y humillarlas. Al mismo tiempo, aprende que la única forma segura de conseguir la aprobación del padre es conducirse como él se conduce

No es culpa de las mujeres.

Dado que los agresores suelen culpar a sus víctimas, es posible que las mujeres crean que ellas son las culpables de que su esposo se enfade tanto. No obstante, casi con toda probabilidad su ira tiene poco o nada que ver con ellas.

Con frecuencia, los maltratadores se criaron en hogares donde la violencia o los insultos eran habituales. En algunos países, los jóvenes se ven influidos por una cultura imperante en la que se espera que los hombres sean dominantes.

Asimismo, los compañeros pueden ejercer presión sobre un chico para que se comporte de forma machista. Tal vez se sienta amenazado por casi cualquier cosa que la mujer diga o haga debido a su falta de autoestima.

Sea cual sea el caso, las mujeres no son culpables de los arrebatos de otra persona. El maltrato verbal y la violencia nunca tienen justificación.

El Machismo domina al mundo.

El vocablo machismo, que ha pasado del español a otros idiomas, designa la ideología de los hombres que se consideran superiores a las mujeres, actitud que se traduce en un comportamiento abusivo contra ellas. Pero este fenómeno no se limita en modo alguno al mundo hispano, muchas culturas lo utilizan y lo exaltan como una forma de ponderar al hombre.

 

Related posts

Fallece interno y se fugan 18 más de Centro de Recuperación de Alcohólicos de Chiautempan

Redacción 385

Balean a ex alcalde de Tepetitla Tlaxcala; sale ileso pese a que su unidad recibió 11 impactos  

Redacción 385

Ricardo Anaya rechaza uso ilegal de asociación civil; acusa “guerra sucia” del PRI

Redacción 385

10 comments

Leave a Comment