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Opinión

Todas Caben… Con Bibián Ordáz Llánes

Combinación mortal

Si somos habituales lectores de los periódicos, ya sea en internet o a la antigüedad, el ejemplar de papel, nos habremos percatado que por desgracia no hay día de la semana en que no se dé cuenta de al menos un accidente de tránsito
Los choques, volcaduras, atropellamientos, etc., se han convertido en el pan nuestro de cada día. El problema es muy grave no solo en el país, en Tlaxcala lo padecemos de igual forma. Y es que cualquier persona mayor de 18 años de edad con 400 o 500 pesos, en promedio, puede obtener en las oficinas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado (Secte), una licencia para conducir.
Este documento le da la facultad de conducir un vehículo de manera legal, sin embargo, no hay nada que avale su capacidad para manejar un vehículo, ni su conocimiento de las leyes viales. Es por eso que la gente comete tantos errores al conducir, tales como: cambiar de carril intempestivamente o poner direccional; el circular del lado izquierdo en una vía de dos sentidos; el no hacer alto total en los letreros de que así lo indican, entre muchos más.
Si a la falta de pericia para conducir le agregamos unos mililitros de alcohol, resulta que el automóvil se convierte en un arma mortal que diariamente ocasiona una estela de accidentes de tránsito de muy graves consecuencias.
Un joven que en estado de ebriedad estrelló su vehículo contra un poste de concreto y perdió la vida; una familia completa que impactó su unidad contra un camión materialista al regresar del paseo, un evento lamentable que dejo tres lesionados de gravedad, y un fallecido; una pareja que al salir del antro enfiló en busca de un motel de paso que se encuentra sobre una peligrosa y transitada carretera y también, fuertes daños y lesiones de mucha gravedad, son párrafos que todos los días leemos.
Según datos de las pocas estadísticas que sobre el tema existen en la entidad, el 60 por ciento de accidentes carreteros en el estado de Tlaxcala son provocados por conductores de entre 18 y 25 años de edad que conducen estado de ebriedad.
La mayoría de los acontecimientos se presentan en los fines de semana. La delegación de la Cruz Roja Mexicana en alguna ocasión aseguraba que en un mes atienden 800 servicios de los cuales el 80 por ciento son accidentes viales, y 60 por ciento de estos corresponde a percances provocados debido a que el conductor se encontraba bajo los influjos del alcohol, además conducía a exceso de velocidad.
Los accidentes viales son la primera causa de muerte entre los jóvenes de este país. El exceso de velocidad, la ingesta desmedida de alcohol, pasarse el alto, textear en el celular, llevar la música a un volumen alto o realizar varias acciones a la vez, son las causas principales de los percances.
Se considera que por cada persona que pierde la vida en un percance, dos más quedan discapacitadas para desarrollar sus actividades normales. Los hombres tienen cuatro veces más accidentes de tránsito que las mujeres. La Cruz Roja Internacional pronostica que para el año 2020, los siniestros de tránsito alcanzarán el tercer lugar en las causas de muerte a nivel mundial, debajo de los infartos y arriba del SIDA, las guerras, la tuberculosis y las infecciones respiratorias.
En la actualidad hay padres familia que no se dan cuenta de esta triste y alarmante realidad. Hoy en día muchos jóvenes organizan la fiesta en el auto. A bordo del vehículo ocurre una combinación mortal: velocidad, alcohol, música y drogas.
Los accidentes de tránsito dejan cada año un elevado número de jóvenes muertos, otros con mayor suerte lesionados y algunos, incapacitados de por vida. En la mayoría de los casos, conducían el auto de la familia con el consentimiento de sus padres.
La responsabilidad que implica entregar las llaves de un vehículo a un joven es muy grande. Es una cuestión de madurez y compromiso. El dar las llaves de un auto a un joven que no está preparado para asimilar este hecho, es como poner una ametralladora en sus manos, pues en cualquier momento puede dañar a personas inocentes, incluso a él mismo.
Muchas ocasiones los padres de familia piensan que dando a sus hijos todo lo que no tuvieron a su edad, les demuestran que los quieren. Un vehículo es un arma mortal si no hay la prudencia y los conocimientos suficientes en materia vial.
Vale la pena que los adultos que tienen hijos tengan paciencia y mucha prudencia para decidir el momento para entregarles las llaves de un vehículo. Y los jóvenes ojala se tomen un momento para pensar en ingerir alcohol y manejar, las dos cosas no se deben hacer.
Recuerden que: Para disfrutar de la vida, necesito utilizar todos mis sentidos de manera consciente. Prefiero quedarme con un solo recuerdo lúcido, que tener miles de ellos borrosos. Anónimo.

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