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Opinión

Todas caben… Discriminación positiva

Bibián Ordáz Llánes/ En muchas ocasiones para sentirse bien con ellos mismos muchos hombres ofrecen ayuda a quien, por ejemplo, necesita levantar algo pesado aun cuando esta persona no nos haya solicitado apoyo. Y lo hacen porque observan que quien pretende tal acción es una mujer.

Para muchos esta acción es considerada discriminatoria, toda vez que por ser mujer o anciana no puede alzar cosas pesadas. Es decir, se dice son inferiores e intentan compensar esa inferioridad ayudándonos, pero al final no hacen otra cosa sino reforzar el prejuicio de que no podemos.
Esta acción que en principio puede parecer de buena fe, pues al fin y al cabo nos ayudan, pero en muchos casos se está dando ayuda a alguien que no la necesita o que no la ha solicitado, pero lo hacen por el simple hecho de que, según los prejuicios persones o sociales, necesitamos apoyo por el hecho de ser mujer.
Pero no es lo mismo ayudar a alguien con algo que pesa porque vemos que no puede, que hacerlo porque es mujer; si lo hacen porque es mujer están diciendo implícitamente que las mujeres somos inferiores y que no podemos y que por eso nos deben ayudar.
Lo anterior es un ejemplo de lo que se conoce como discriminación positiva. También conocida como discriminación inversa, y que son las acciones dirigidas a compensar una discriminación tradicional o negativa.
Este tipo de discriminación implica dotar a un grupo social, étnico, cultural o de cualquier tipo, de privilegios o ventajas que compensen la discriminación recibida a causa de injusticias sociales. El objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas menos favorecidas.
Sin embargo este tipo de acciones que buscan la igualdad de oportunidades en diferente medida son consideradas como gestiones discriminatorias. El problema consiste pretender que estos grupos requieren de una ayuda externa para compensar sus dificultades y sus carencias. Es decir, se les pretende beneficiar artificialmente asumiendo que por sí mismos no serán capaces de prosperar aunque se les den las mismas oportunidades.
Las exenciones fiscales o bonificaciones que reciben las empresas por contratar personas que sufren alguna discapacidad. Las Leyes que hacen un reconocimiento especial de las tierras que pertenecen a algunos grupos originarios. La obligación de los partidos políticos de cubrir cargos de elección popular con mujeres. Las personas que por alguna discapacidad no están forzadas a hacer las filas y esperar. Las leyes que favorecen a las mujeres para los casos de violencia de género y soslayan a los hombres. Las becas estudiantiles, para ciertos grupos sociales, son entre otros más, ejemplos de discriminación positiva.
La discriminación positiva seguirá vigente mientras exista la discriminación negativa. Porque los grupos minoritarios que de siempre han padecido de exclusión requieren de políticas que les favorezcan porque la sociedad les sigue segregando.
Quizá el camino correcto para evitar cualquier tipo de discriminación será el de pugnar por una igualdad sin adjetivos.
Recuerden que: “Si crees que alguien está limitado por su género, raza u origen, te volverás aún más limitado. Anónimo.

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